Si supiera que no iba a verte, puede que jugara contigo diciéndote que la noche es calurosa y que no podré dormir si no me quito la ropa.
Que la falta de sueño hace que extrañe aún más nuestras conversaciones y que espero con ansiedad tener noticias tuyas.
Si supiera que no iba a verte, puede que jugara contigo diciendo que tengo que controlarme para no escribirte a cualquier hora porque quiero compartir contigo los pequeños detalles y me preocupa tu opinión.
Que tengo que contenerme para no llamarte mientras te imagino a mi medida.
Pero a mi no me gusta jugar.
Si supiera que no voy a verte, te diría que me gustan tus halagos porque hace mucho tiempo que nadie me decía palabras tan dulces y me haces sentir grande.
Que el día no termina hasta que me das las buenas noches.
Que me asusta que me conozcas tanto.
Porque, cuando se vive en el desierto, cualquier destello puede convertirse en un oasis.
( Si. Es para ti)