Dicen que los golpes fortalecen…
Si fuera así, el hígado de los boxeadores sería de piedra.
Es mentira. Los golpes debilitan,
destruyen...
Y estoy cansada de tener que reconstruirme cada vez que me rompen.
No más silencios ni falsas
confusiones.
No más abandonos por huidas
ajenas.
No soy refugio de fugitivos.
No soy trampolín. Soy meta.
No más mentiras en nombre de la
compasión.
No te creo.
(Me querías.)
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